El proyecto
Make, la herramienta de automatización con IA visual, no creó un producto desde cero: la empresa tomó una cafetera Moccamaster ya existente y realmente útil, la personalizó con su rosa característico y la convirtió en un premio dentro de su programa de fidelización interno.
Cómo puntuó
Producto: 8.3
No es un objeto fabricado a medida, pero elegir una máquina reconocida y ya deseable, y ponerle la marca encima, es un atajo inteligente hacia un producto codiciado.
Branding: 7.8
La ejecución es básica: sobre todo el logo aplicado a la máquina. El rosa intenso e inconfundible es lo que hace la mayor parte del trabajo aquí.
Activación: 8.5
Integrado directamente en un programa de fidelización interno donde los empleados acumulan puntos para distintos productos. Los comentarios confirman que fue uno de los artículos más populares para canjear: un compromiso real, no solo un regalo.
El veredicto
Una idea sencilla bien ejecutada: coger un producto que la gente ya desea, personalizarlo con audacia y hacer que se lo ganen mediante un sistema de puntos que claramente se usa.




